miércoles, febrero 12, 2014

EL DIA QUE LOS BEATLES CONQUISTARON AMERICA

A pesar de que separaron hace algunas décadas atrás y dos de sus miembros ya no están con nosotros, los Beatles siguen cautivando a las nuevas generaciones con sus canciones y discos inmortales.
 En 1962 publicaron su primero sencillo, “Love me do”, pero no sería sino al año siguiente, con “Please Please Me”, que el cuarteto de Liverpool llegaría al primer lugar de las carteleras de éxitos de su país.
 El éxito avasallante de la banda se convirtió en noticia de primera plana en los medios noticiosos del reino unido cuando el grupo actuó en el prestigioso “London Pavillion”, frente a un nutrido grupo de fans que descontroladamente comenzó a gritar y llorar frente a sus ídolos lo que provoco que la prensa acuñara por primera vez el término “Beatlemania”.
 Este fenómeno, inédito en la historia de la musica inglesa, se repetiría cada vez que John, Paul, George y Ringo se presentaban en un escenario y a finales de 1963 comenzó a expandirse por algunas capitales del norte de Europa.
 En octubre de 1963, el famoso presentador norteamericano Ed Sullivan, célebre por ser el conductor de un show dominical que llevaba su nombre para el canal CBS, se encontraba de paso en terminal de Heathrow, en Londres,  cuando de pronto fue abordado por una apasionada multitud de jóvenes histéricos que corrían a lo largo de todo el lugar.
Inicialmente Sullian pensó se trataba de la llegada de la reina pero después se enteró que se trataba de una banda, llamada los Beatles, que acababa de llegar de Suecia.
 Rápidamente, Ed Sullivan se puso en contacto con Brian Epstein, para concretar algunas presentaciones del grupo en su programa.
 Este histórico acontecimiento, ocurrido hace cincuenta años, ha sido celebrado recientemente por todo lo grande en los EE.UU. porque marco un antes y un después en lo que al rumbo de la musica popular de esa nación se refiere.
 A continuación, la historia:
El 22 de noviembre de 1963, ocurrió en Dallas, Texas, uno de los momentos más tristes y lamentables de la historia de los EE.UU.; John F. Kennedy, uno de los presidentes más queridos de ese país, era asesinado impunemente mientras recorría una de las avenidas más transitadas de la ciudad.
 La noticia se rego como pólvora en todo el planeta y sumió en tragedia y llanto a un pueblo norteamericano desconcertado, afligido y carente de respuestas ante el terrible asesinato.
 Justo aquel día era publicada en Inglaterra la segunda obra discográfica de un singular cuarteto, llamado los Beatles, que causaba furor en su país.
 Formada por John Lennon en la segunda guitarra, Paul McCartney en el bajo, George Harrison en la guitarra solista y Ringo Starr en la batería el grupo se distinguía, no solo por escribir sus propias canciones, sino porque la voz principal era compartida por todos los miembros de la banda, algo completamente inédito en la historia musical de esa nación.
 Los Beatles provocaban verdaderas escenas de histeria colectiva. Llevaban el pelo largo, eran irreverentes, solían responder chistosamente las preguntas que le hacían los reporteros y en ocasiones comían chicle en el escenario.
 Sus canciones, impecablemente producidas e inmensamente pegajosas, eran sonadas incesantemente en las radios de todo el reino unido y comenzaban a propagarse por Europa.
Con temas como “Please, Please Me”, “From me to You” y “She Loves you”, que se convertiría en el primer sencillo en vender más de un millón de copias en el reino unido, los Beatles se encontraban en el tope de las carteleras y se preparaban para publicar su cuarto sencillo, una canción llamada “I Want to Hold Your Hand” que John y Paul compusieron en el sótano de una casa en Londres propiedad de los padres de Jane Asher, por entonces novia de McCartney.
Sin embargo, y a pesar de que sus canciones ocupaban los primeros lugares de buena parte del viejo continente, la discográfica Capitol, subsidiaria del sello ingles EMI en los EE.UU., con el cual los Beatles estaban obligados contractualmente, se rehusaba publicarlas.
Todo ello cambio inesperadamente con la llegada de “I Want to Hold Your Hand”. De pronto los Beatles comenzaron a hacerse notar en suelo norteamericano. El sencillo se disparó directamente al primer lugar y el sello Capitol se apresuró publicar un Long Play, llamado “Meet The Beatles” que no era más que una compilación de canciones de los dos  álbumes anteriores del grupo con la multimillonaria inclusión de “I Want to Hold Your Hand”.
 Semanas antes, Ed Sullivan, un destacado animador de televisión, conductor de uno de los programas de variedades más vistos de los EE.UU., como era “El show de Ed Sullivan”, había sido testigo del monumental recibimiento de los Beatles en su país después de una breve gira por Estocolmo.
Seguro de que el público de los EEUU también sucumbiría ante el encanto de John, Paul, George y Ringo, Sullivan se apresuró firman con Brian Epstein un contrato para los Beatles en su programa dominical.
 La fecha, 9 de febrero de 1964, no podía ser más propicia ya que para ese momento “I Want to Hold Your Hand” se encontraba sólidamente descansando en la posición de honor de la cartelera Billboard, único requisito que exigió la banda para viajar a los EEUU.
El vuelo 101 de la extinta línea área Pan Am despego temprano de Londres. En su interior cuatro músicos llamados John, Paul, George y Ringo, la esposa de Lennon Cynthia Powell y algunos ayudantes de la banda, se encontraba nerviosos. Desde muy temprano en su carrera habían admirado el rock and roll venido de los EEUU, sus ídolos de infancia no eran otros que Elvis Presley, Carl Perkins, Buddy Holly, los Everly Brothers  y Little Richard, todos oriundos del nuevo continente.
 A los Beatles les sonaba extraño y escurridizo el éxito en esa nación de gigantes y tenían miedo de hacer el ridículo. Nunca antes, con la notable excepción de un joven clarinetista llamado Acker Bilk, un músico británico había logrado llegar al puesto número uno de la cartelera Billboard norteamericana.
 Que de nuevo tenían los Beatles que ofrecer sino eran más que unos atentos y obedientes discípulos de las grandes estrellas norteamericanas?
 Sin embargo, mientras cruzaban el atlántico un inmenso enjambre de más de cuatro mil adolescentes y cerca de doscientos reporteros comenzaba a agolparse en los alrededores en el terminal John F Kennedy de Nueva York.
 Gritos de emoción se escuchaban por doquier mientras los agentes de seguridad del aeropuerto intentaban de apaciguar la envolvente energía de los fans.
 También llegaban periodistas de toda parte del país ansiosos de conocer y entrevistar aquel nuevo y fantástico nuevo fenómeno musical.
 El avión que trasladaba a los Beatles aterrizo en la gran manzana a la una y veinte de la tarde del viernes 7 de febrero de 1964. Basto que se abrieran las compuertas de la nave para que explotara un rugido ensordecedor de chicos y chicas deseoso de tocar, ver, sentir a sus ídolos.
 Un pandemonio colectivo se desato en el recién bautizado terminal JFK: gente corriendo por todas partes, uniformados tratando de contener al público, el flash interminable de las cámaras fotográficas.
 Los Beatles aturdidos con el recibimiento se mostraban extrañados y saludaban tímidamente a sus fans que, según el novelista Tom Wolf, que se encontraba cubriendo la noticia para el diario New York Herald Tribune”, trataban de saltar por encima de un muro de contención.

  Muchas fotografías de aquel evento forman hoy parte del acervo gráfico y cultural de los EEUU como el de una niña, que llorando ante un pedazo de grama que sostiene en sus manos donde minutos antes había caminado Ringo Starr, es recogida por un policía.
 Años más tarde el propio baterista recordaría la llegada de la banda a los EEUU como si se tratara de “un pulpo gigante que con sus grandes tentáculos hubiese atrapado el avión y los hubiera arrastrado hasta el suelo de Nueva York”.
 Dentro del terminal el grupo ofreció su primera rueda de prensa en suelo norteamericano salpicada de humor por sus alocadas e ingeniosas respuestas, como cuando un periodista le pregunto a John Lennon a que le atribuían su éxito y este contexto “si lo supiéramos formaríamos otra banda y seriamos sus managers”.

Los empleados del elegante Hotel Plaza de Nueva York no lograban comprender ni procesar lo que ocurría.
 Días antes, un señor llamado Brian Epstein, en representación de cuatro hombres de negocios, llamados John Lennon, Paul McCartney, George Harrison y Richard Starkey, había reservado unas suites en hotel.
 Ahora una multitudinaria concurrencia, formada principalmente por jóvenes de entre los 13 y 20 años, se apostaba en las afueras del edificio, llorando, improvisando cánticos con la frase “We Love You Beatles” y gritando los nombres  de los cuatro supuestos “cuatro empresarios”.
 El grupo finalmente arribó a finales de la tarde provocando una verdadera estampida en los alrededores de la quinta avenida.
 Los dos únicos Rodies de los Beatles, Neil Aspinall y Mal Evans, no se daban abasto y tuvieron que llamar a la policía para contener la muchachada.
Desde el balcón, John, Paul, George y Ringo saludaba ocasionalmente a sus fans que se revolvían literalmente en el piso tras cada una de sus salidas.
En el interior del hotel los Beatles, sorprendidos y agotados con el recibimiento, ofrecían entrevistas telefónicas a una cantidad de periodistas y en especial a uno, llamado Murray the K, un Dj que fue vital para dar a conocer la musica de la banda en los EEUU.
Al día siguiente, en los estudios de la CBS en Nueva York, ubicados en la cercana avenida Broadway, los esperaba Ed Sullivan y su equipo.
 El grupo llego sin George Harrison que tenía fiebre y tuvo que ser sustituido durante los ensayos, primero por Neil Aspinall y después por uno de los técnicos del staff de productores del programa llamado Vince Calandra que vestía un traje parecido al de los Beatles.
El show de Ed Sullivan no era más que un programa de variedades donde se presentaban una gran cantidad de artistas desde payasos, comediantes y magos hasta cantantes y obras de teatro como Hamlet que en aquella ocasión conto con la participación de un aspirante a actor, llamado David Jones, que posteriormente se convertiría en uno de los Monkeys.
Vince Calandra con Los Beatles
 A mediados de la década de los cincuenta el show de Ed Sullivan hizo historia con la presentación de Elvis Presley y otras artistas de gran renombre en la primera ola del rock and roll.
Despues de los ensayos John Lennon, Paul McCartney y Ringo Starr dieron una vuelta por el Central Park acompañados de varios reporteros y luego regresaron al hotel para descansar y esperar el gran día.
El 9 de febrero de 1964 amaneció húmedo y frio. En los estudios del canal CBS reinaba la expectativa.
 El centenar de butacas del estudio a duras penas se dio abasto para la gran cantidad de  personas interesadas en ver el show en vivo.
 La temperatura subía con el final de cada acto y el inicio de uno nuevo hasta que como a eso de las ocho de la noche, Ed Sullivan se dirigió a la teleaudiencia para anunciar lo que todos esperaban.
 John, Paul, George y Ringo, elegantemente vestidos con trajes color negro, arrancaron su actuación con una soberbia interpretación de “All my Loving” que provoco la reacción inmediata del público presente que no dejo de gritar ni un minuto.
La actuación del cuarteto de Liverpool aquel histórico 9 de febrero de 1964, en el show de Ed Sullivan, fue vista por más de 73 millones de personas, es decir un poco menos de la mitad del país y durante su transmisión no se cometió ni un solo delito en la ciudad de Nueva York.
  El grupo interpreto otras canciones como “She Loves You” y “Til There Was You” en la que los productores del espacio aprovecharon para escribir el nombre de cada uno de los Beatles en la pantalla  mientras las cámaras se posaban sobre sus rostros.
 Cuando le llegó el turno a John Lennon se le agrego la frase “lo siento chicas, está casado”.

El debut de los Beatles en el programa de Ed Sullivan fue visto por una gran cantidad de futuros artistas de la talla de Billy Joel, Tom Petty y Alex Van Halen quien rápidamente dejo la guitarra para tocar la batería como su ídolo Ringo Starr.
 No se sabe a ciencia cierta la cantidad de bandas de rock que se formarían en los EEUU gracias a esa primera actuación del cuarteto en el show de Ed Sullivan pero al día siguiente todo el mundo comenzó a dejarse el cabello largo y parecerse físicamente a ellos.
 El fenómeno permitió la llegada de otras bandas británicas como los Rolling Stones, The Who, los Hollies y los Fourmost por lo que la prensa comenzó a describirlo como “La Invasión Británica”.
Dos días después de aquella histórica presentación frente a las cámaras del “el show de Ed Sullivan”, el grupo tomo un tren con destino a Washington donde, el 11 de febrero de 1964,  ofrecieron su primer concierto en el extinto “Coliseo de Washington”, en pleno corazón de la capital de los EEUU, frente a más de ocho mil fanáticos enloquecidos.
 El concierto fue filmado para la posteridad y denota el entusiasmo y la energía que emanaba del cuarteto en aquellos días pese a las limitaciones técnicas y el pobre sonido de sus amplificadores.
 Durante el concierto, en el cual hubo pausas regulares para que el grupo pudiera enfrentar al público en todas las direcciones,  Ringo Starr se vio obligado a mover él mismo la tarima donde se encontraba la batería por el caos reinante y la pobre organización

 La noche siguiente los Beatles se presentaron en el prestigioso teatro  “Carnegie Hall” de Nueva York donde fueron recibidos por más de mil personas.
 Tras este concierto, el grupo viajo a la ciudad de Miami para alojarse en el hotel Deauville donde se transmitirá una segunda emisión del grupo en el show de Ed Sullivan.
Aquella actuación de los Beatles, celebrada el domingo el 16 de febrero de 1964, fue vista también por más de setenta millones de personas y marcaria otro hito en la historia de la televisión norteamericana ya que batió todos los records de audiencia.

Los Beatles inmensamente satisfechos con el éxito y la acogida recibida regresaron a Inglaterra el 22 de febrero de 1964 y fueron recibidos en el aeropuerto de Heathtrow por más de diez mil fanáticos.
 Esa breve gira del cuarteto de Liverpool por los EEUU, hace cincuenta años, en febrero de 1964, marcaría un antes y un después en lo que al rumbo del mundo del entretenimiento se refiere.
 El episodio ha volcado nuevamente la mirada al fenómeno de los Beatles con una gran cantidad de eventos, exposiciones, documentales, así como un interesante especial de televisión, llamado “A Grammy Salute To the Beatles”, que contó con la participación de los dos sobrevivientes Beatles Ringo Starr y Paul McCartney quienes interpretaron los temas “With a Little Help From my Friends” y “Hey Jude” y revisitaron, junto a David Letterman, el mismo escenario donde hace cincuenta años conquistaron américa para siempre.


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